El estado mexicano y el proyecto de identidad nacional.

PROYECTO DE IDENTIDAD NACIONAL


“Es forzoso que la cultura superior, si es que la representamos, se adapte a las nuevas circunstancias y procure aprovecharlas.
Debe preceder la convicción, de que, el mejor elogio es la verdad y de que no por un falso cariño, debe evitarse hablar de las fallas de nuestro país, no se logra nada con ponerse a gritar: viva un país, eso es obvio, que trabajamos por México, otra necedad, es obvio, por quien debiera trabajar un mexicano sino por México.
De manera que si nosotros aspiramos algún día a merecer algo, aguardemos a que los demás gritan: viva México, NOSOTROS DEDIQUÉMONOS A LABORAR POR MÉXICO.”
José Vasconcelos

Para comprender la construcción de la identidad nacional es menester retomar al autor intelectual de ella, al que consideramos el más destacado intelectual de la revolución, tanto política como cultural, o como diría Octavio Paz: “Vasconcelos es el hombre más grande que dio México en el siglo XX.”
Su filosofía se caracterizó por su antiintelectualismo, rechaza el pragmatismo como teoría del conocimiento, consideraba a la ciencia como un preámbulo a la reflexión filosófica, que permite ahondar en la esencia de las cosas, su pensamiento lo basa en los clásicos griegos destacando su interés humanista, retoma elementos del idealismo contra el positivismo de Porfirio Díaz.
Señalaba que debe haber una reconstrucción ideológica continental: “comencemos entonces haciendo vida propia y ciencia propia, si no se libera el espíritu jamás lograremos redimir la materia” (1938). teniendo como fin último la creación de una raza síntesis o raza cósmica, hecha con el genio y la sangre del hombre iberoamericano.
creyó fervientemente que satisfaciendo la necesidad de la educación, el pan y el jabón, el mexicano atenderá sus problemas internos y comenzará a plantearse soluciones inmediatas, hasta la conformación de un hombre nuevo, el nuevo mexicano.
De esta concepción surge el proyecto educativo y cultural que llevaría a cabo a través de toda la nación, y del cual derivaron los demás representativos identitarios que conforman el presente blog.

Política en el proceso de Nacionalismo en México.

Después de la inestabilidad que representó la revolución mexicana se tuvo que tomar medidas para lograr un proceso de integración nacional, que cubrieran todas las clases y todos los sectores del país. Políticamente hay un breve instante de tranquilidad gracias  a la formación de la constitución de 1917 pues se dio un acervo de ideales y principios que representaban a todos los sectores que estuvieron presentes durante la guerra, por lo que no hubo razón de enfrentamiento, sin embargo una constitución que carece de un solo principio que someta a las demás opiniones a su corriente, es una constitución inestable.
Obregón lucha contra Carranza por el poder, del cual resulta ganador y asume el poder en 1920, por lo tanto es considerado el “hombre fuerte” y representante de la convención de Aguascalientes, por lo tanto de la revolución,  asume el reto de lograr la pacificación y la reconstrucción del país, a través de la institucionalización, consciente del analfabetismo y atraso cultural en el que se encontraba el país nombra a Vasconcelos, más por convicción y méritos que por gusto, ministro de educación para que lleve a cabo el proyecto educativo que había planteado cuando fue rector de la universidad, una cruzada por el futuro cultural.
Busca una serie de alianzas con caudillos locales, que movían la maquinaria intermediarismo, buscando así un Estado corporativo y de base social, que lo ayudará a mantener el poder.
Al finalizar el periodo de gobierno de Obregón, el ex presidente del país busca lo mismo que Porfirio que es seguir teniendo el poder del país así que decide postular a Plutarco Elías Calles, en 1928 Obregón muere y en 1929 Calles asume la presidencia y con esto ahora es considerado el último con legitimidad para representar los intereses de la revolución, funda en el mismo año el Partido Nacional Revolucionario con el que busca tener el poder del país por largos años a esta época de su gobierno se le conoce como “Maximato” (1929-1936) y aunque ya no tuviera el poder tenía interinos que ocupan el poder siguiendo sus reglas, lo que Calles construyó fue un poder se centralizado mediante el poder de la institución que representaba la revolución, ya no un hombre o caudillo como en contiendas pasadas, para poder lograr el presidencialismo absoluto bajo su control.

En 1940 lázaro Cárdenas exilia a Calles y con esto se termina una era la era del “caudillismo”, triunfa la institucionalización y a partir de ahí podemos decir que se consolida el presidencialismo y poder de partido, que perdura hasta la actualidad.


La pintura mural.


En 1921, Diego Rivera recibió el encargo, al lado de José Clemente Orozco, Roberto Montenegro, Fermín Revueltas, Jean Charlot y Pablo O’Higgins, entre otros, de pintar los corredores y el anfiteatro de la Escuela Nacional Preparatoria (Antiguo Colegio de San Ildefonso en la Ciudad de México), cobrando por metro cuadrado, como pintores de brocha gorda [Del Conde y Franco (2001)]. Después de un breve viaje por la República Mexicana, producto de una recomendación de Vasconcelos a causa de su primer mural en el anfiteatro de la Escuela Nacional Preparatoria cuyo mensaje no era el de identidad nacional que buscaba proyectar en los frescos, este tenía toda la visión europea, razón por la que le pareció conveniente mandarlo 6 meses  a conocer la realidad de la nacion. Al término de esa obra Rivera pintó un conjunto de 235 frescos en el nuevo edificio de la Secretaría de Educación Pública, terminado en 1922. Entre 1923 y 1928, decoró los muros de los corredores de los tres pisos, cubos de escaleras de elevadores del primer patio (Patio del Trabajo), y en los tres niveles del segundo patio (Patio de las Fiestas), sobre diversos temas con fuerte contenido social. Así tendría origen lo que ahora conocemos como La Escuela Mexicana de Pintura.



 





La Creación en la Escuela Nacional Preparatoria. Diego Rivera [1922]













Diego Rivera El arsenal












Los sabios y El sueño. La noche de los pobres (SEP 1928)

José Clemente Orozco pintó un conjunto diverso de 22 murales en la Escuela Nacional Preparatoria, sobre la pared norte, en los tres pisos que dan al Patio Grande y en el cubo de la escalera del edificio.




José Clemente Orozco La trinchera [1926] Escuela Nacional Preparatoria








José Clemente Orozco El banquete de los ricos [1923] Escuela Nacional Preparatoria









David Alfaro Siqueiros se inició como muralista entre 1923 y 1924, en los trabajos de decoración de la Escuela Nacional Preparatoria de la Ciudad de México, donde pintó a la encáustica El espíritu de occidente (también conocido como Los 5 elementos), y el fresco Los mitos; además del mural El entierro del obrero sacrificado, y otro fresco sin terminar, conocido como El llamado de la Libertad. En el local del Sindicato Mexicano de Electricistas, en la actual calle de Antonio Caso de la Ciudad de México, realizó en 1939 el mural Retrato de la Burguesía, en tres muros y el techo de la escalera.





Siqueiros Retrato de la burguesía [1940] Sindicato Mexicano de Electricistas













Siqueiros El espíritu de occidente [1924] SEP















Roberto Montenegro colaboró en la decoración del nuevo edificio de la Secretaría de Educación Pública, en 1923, con el mural La sabiduría, pintado en el muro norte del despacho del secretario. En lo que fuera el Templo de la Encarnación en el muro poniente, que corresponde al ábside del templo, realizó en 1924 un fresco titulado Por la Unión de América Latina.




Roberto Montenegro La sabiduría [1923] SEP















Fermín Revueltas plasmó el mural Alegoría de la Virgen de Guadalupe en la Escuela Nacional Preparatoria, entre 1922-1923; en 1934 diseñó el vitral Jalando rieles, para el Centro Escolar Revolución, y el mural Alegoría de la producción, para el Banco Nacional Hipotecario y de Obras Públicas (que desde 2000 se encuentra en el Centro de las Artes Pinacoteca, en Monterrey, Nuevo León).

 
Fermín Revueltas Alegoría de la Virgen de Guadalupe [1923] Escuela Nacional Preparatoria








Jean Charlot fue asistente de Diego Rivera y pintó su primer mural en la escalera de la Escuela Nacional Preparatoria La Matanza en el Templo Mayor, además de La lavandera y Los cargadores; para dedicarse posteriormente a ilustrar los murales prehispánicos de las excavaciones de Chichén Itzá, dirigidas por el arqueólogo estadounidense Sylvanus Morley, de 1926 a 1929.





Jean Charlot Masacre del Templo Mayor [1922] Antiguo Colego de San Ildefonso








De esta manera, el muralismo mexicano adquirió gran importancia y se difundió en otros países, con base en sus características iconográficas, los elementos pictóricos de tipo nacionalista y la utilización de otros de tipo revolucionario.

 La pintura de caballete

Tuvo un gran desarrollo en esta época, no sólo porque solucionaba los problemas económicos de los muralistas, afectados por las limitaciones en los trabajos gubernamentales, sino también como ha sido señalado por Del Conde y Franco (2001): porque no todos los pintores de esa época estaban capacitados o deseosos de pintar murales. Fermín Revueltas La siembra [1933] Gabriel Fernández Ledezma Primera Comunión [1925] Ramón Alva de la Canal Portada de Horizonte Con lo que se abrió toda una gama de expresiones plásticas que seguían, en la mayoría de los casos, las propuestas de asuntos nacionalistas de la Escuela Mexicana de Pintura, pero sin reducirse todos ellos a transmitir en sus obras los discursos socialistas que casi siempre estaban presentes en los murales.




Fernando Leal Zapatistas en descanso [1921] Escuela al Aire Libre de Coyoacán














Referencias

*Alfaro Siqueiros David y Jean Charlot [bajo el seudónimo: Ing. Juan Hernández Araujo] (1923), "La Influencia Benéfica de la Revolución sobre las Artes Plásticas: El ‘Nacionalismo’ como Orientación Pictórica Intelectual", en: El Demócrata, México, 2 de agosto de 1923, p. 3, 
http://www.jeancharlot.org/writings/escritos/charlotescritos02.html Alfaro Siqueiros David, Diego Rivera, Xavier Guerrero, Fermín Revueltas, José Clemente Orozco, Ramón Alva Guadarrama
*Andrade Campos Alejandro (s/f), Inicios y Conformación de la Escuela Mexicana de Pintura (1895-1924), 
http://hicu1.dosmildiez.net/marcov/wpcontent/uploads/2009/04/alejandroandradecampos.pdf *Secretaría de Educación Pública (2010), Murales la SEP, México, 
http://www.sep.gob.mx/es/sep1/sep1_Murales_de_la_SEP Siqueiros David Alfaro, Diego Rivera, Xavier Guerrero, Fermín Revueltas, José Clemente Orozco, Ramón Alva Guadarrama, Germán Cueto y Carlos Mérida (1923), “Manifiesto del Sindicato de Obreros Técnicos, Pintores y Escultores” [9 de diciembre de 1923], en: El Machete, No. 7, segunda quincena de junio

EXTRAS:

 









Música

Uno de los valores que conforma la identidad musical de una cultura es el gusto. A lo largo de la historia, influidos por variables económicas y sociales, se han realizado propuestas para analizar la cultura y el gusto de muy diversas maneras. Pierre Bourdieu, quien estudió en profundidad el fenómeno del gusto, especialmente el musical, llegó a la conclusión de que sus análisis no lograron determinar el gusto propiamente dicho, sino únicamente constatar la existencia de un grupo de poder que impone y legitima lo que a un grupo social determinado debegustarles. Para Pierre Boulez el gusto es un acto inmerso en las convenciones del tiempo de cada individuo (Carbajal Vaca, 2009:268-269).

Algunos acontecimientos nos importantes en estos años fueron:

1900-1930
Se construyó el Palacio Nacional de Bellas Artes. 
1936
Se fundó la Escuela Superior de Música. 
1936
Se fundó la Escuela de Música Sagrada de Guadalajara.
1952
Se fundó la Escuela de Música de la Universidad de Guadalajara, actualmente Departamento de Música. 
1928
Carlos Chávez Ramírez fundó la Orquesta Sinfónica Nacional de México. 
1946
El Presidente de la República, Miguel Alemán, fundó el Instituto Nacional de Bellas Artes. 
1949
La Universidad Nacional Autónoma de México alberga una facultad de ciencias musicales. 


Algunos de los principales exponentes que formaron parte de la conformación de la identidad nacional fueron :

Angela Peralta

Ángela era una mujer fea. Su cuerpo era pequeño, obesa, de cara redonda, la nariz puntiguada y enorme, la boca gruesa, los ojos saltones y para colmo de males era tan miope que casi caía en la ceguera. Su cuello era tan corto y regordete que parecía tener bocio. Y sus papás tampoco le ayudaron mucho con el nombrecito con que la bautizaron, ya que la pobre niña llevó el nombre de María de los Ángeles Manuela Tranquiliza Cirila Efrena Peralta Castera. ¿Lograste aprendértelo? Todo un auténtico trabalenguas. La pobre parecía estar totalmente dejada de la mano de Dios y de los hombres. Pero tenía una cualidad excepcional: cantaba tan hermoso como un ruiseñor. Y de hecho así le llamaron: el ruiseñor mexicano”.
Estudió el Conservatorio Nacional de Música y en 1860 participó en la ópera El Trovador en el Teatro Nacional de la ciudad de México. El público quedó fascinado y recibió una tremenda ovación.


Manuel M. Ponce

Compositor que innovó el panorama de la creación musical e influyó en forma decisiva en el siglo XX.
Manuel María Ponce nació en Fresnillo, Zacatecas, el 8 de diciembre de 1882; es conocido, entre otras de sus aportaciones por ser el autor de la canción Estrellita, tan célebre en todo el mundo que son muchos los que creen que se trata de una melodía popular, pero en realidad es una obra escrita para concierto.El compositor es también considerado como uno de los autores más influyentes en el panorama de obras de concierto del país, sus obras resultan contemporáneas y al mismo tiempo contienen elementos provenientes del colorido folclor nacional, para mantener así un arraigo sonoro con la patria; Otra influencia importante en su producción es la del impresionismo, ya que junto a José Rolón, los dos compositores han sido considerados como los máximos representantes de ese importante movimiento musical en México.



Carlos Chaves 

Carlos Chávez fue una figura crucial en el desarrollo de la cultura mexicana del siglo XX. Sin embargo, para lograr sus propósitos tuvo que alinearse con el sistema político en surgimiento y abandonar sus ideales revolucionarios, que dieron el primer impulso a su creación. Al lograr esto, el Estado mexicano de carácter institucional le otorgó autoridad y privilegios por encima de sus contemporáneos, de manera que se convirtió en una figura autoritaria. El carácter de líder le llevó a conducir el destino de gran parte de la música mexicana del siglo XX. Como afirma Yolanda Moreno Rivas: "Pocas veces ha sido dado a un músico la posibilidad de influir de manera tan contundente y prolongada en el desarrollo del arte de su país." Este aspecto ha dado lugar a que Chávez sea más reconocido como una figura más política que musical, un divulgador y pensador más que un artista. Es difícil encontrar biografías que expliquen al artista y al hombre más que al político.



Pedro Infante

Pedro Infante como icono de la cultura mexicana o la mexicanidad es el resultado del trabajo genial del productor, director y guionista Ismael Rodríguez en dieciséis películas, entre las que se encuentran las más importantes, por las que más se le recuerda y quiere. De modo que del rostro de Pedro Infante se pudieron reconocer las distintas posibilidades económicas, sociales, culturales, históricas y geográficas de ser mexicano e integrarlas en un imaginario (conjunto coherente de imágenes) constitutivo de lo nacional.


Agustín Lara

Compositor de canción melódica mexicano. Por su formación autodidacta, su prolífica producción y su incontestable éxito, Agustín Lara ha sido considerado en numerosas ocasiones como el Irving Berlin de la canción mexicana. Conocido como el Flaco de Oro, son incontables las canciones compuestas por este músico que han conquistado una fama imperecedera: Granada (inmortalizada por el tenor Mario Lanza), el chotis Madrid, Noche criolla, La Cumbancha, Noche de ronda, Solamente una vez, Palmera o María bonita (escrita para su esposa, la actriz María Félix) son sólo algunas de las más célebres. Adaptadas a numerosos idiomas y cantadas en los más diferentes estilos, su éxito en el Viejo y el Nuevo Mundo procuró a su autor los mayores honores y el reconocimiento general. Junto con la canción melódica, Lara también sobresalió en la composición de música para cine; suya es, por ejemplo, la partitura de Santa, una de las primeras películas sonoras realizadas en México.



Cine mexicano

Durante  las Presidencias Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, el cine nacional fue ignorado por sus gobiernos, probablemente debido a que sus recursos seguían los modelos estadounidenses importados; motivo por el cual los intelectuales como Alfonso Reyes y Martín Luis Guzmán tuvieron una mala opinión de estas expresiones artísticas nacionales, y el mismo José Vasconcelos se referia a ellas como un vulgar producto norteamericano Sin tradición cultural. Esta era una época de desarrollo del cine soviético, país con quien México estableció relaciones diplomáticas en esos años, el cual producía obras donde el actor principal eran las masas proletarias.
Durante la época posrevolucionaria, A partir de los años 30 se impulsó el proyecto que buscaban lograr el desarrollo industrial y urbano del país, e integrar la nación a la modernidad, de acuerdo con el modelo socioeconómico deseado por el sistema politico mexicano.

Santa fue la primera película mexicana que incorporó la técnica del sonido directo, grabado en una banda sonora paralela a las imágenes en la misma película. Esta técnica fue creada en 1929 por el ingeniero en electrónica José de Jesús Rodríguez Ruelas, conocido como Joselito Rodríguez, que inventó un aparato de grabación de sonido óptico para cine muy ligero y práctico. El invento se bautizó con el nombre de Rodríguez y revolucionó el embrionario sistema para obtener la sincronía perfecta entre la imagen y el sonido en el cine. Es el tercer equipo del mundo que consiguió el registro óptico sonoro para películas.


El ambiente intelectual mexicano se encontraba dividido entre la revolución y el socialismo. La revolución rusa de 1917 había impreso una huella tan importante como la revolución mexicana en el pensamiento de algunos intelectuales del país. México vivía el esplendor del Muralismo, un movimiento estético con una carga ideológica de izquierda que nunca se ocultó.
Entre 1930 y 1932, Eisenstein estuvo en México, acompañado por su asistente y traductor, Agustín Aragón Leiva, con el fin de filmar una película que sería un vasto fresco sobre el país: ¡Que viva México! (1930-1932). El cineasta soviético venía patrocinado por algunos intelectuales estadounidenses de izquierda, y había estado en Hollywood donde no pudo realizar ningún filme, por no haber podido conseguir el permiso de residencia en aquel país.

¡Que viva México! (1930-1932) no pudo ser concluida porque los patrocinadores de Eisenstein le retiraron el financiamiento y se quedaron con el material filmado. Sin embargo, las imágenes capturadas por el director soviético pudieron ser apreciadas en distintos filmes que se realizaron a partir de ellas: Tormenta sobre México, de Sol Lesser, y Tiempo del Sol de Mary Seaton, que serían fundamentales para el posterior estilo del cine mexicano.

La estética visual de ¡Que viva México! tuvo una gran influencia en el cine nacional. Los bellos paisajes, las nubes fotogénicas y la exaltación del indígena fueron tres elementos sobresalientes de esta propuesta estética. Este estilo fue visto como derivado de la pintura muralista, especialmente de la de Diego Rivera, e influyó enormemente en un joven mexicano que se encontraba trabajando en Hollywood y vio el proyecto: Emilio Fernández.



Teatro nacionalista


El Porfiriato se caracterizó por el auge de un progreso en la construcción de teatros, al estilo francés, por ejemplo el Palacio de Bellas Artes construido por Adamo Boari como parte de los festejos del centenario de la Independencia de México en 1904.


Hacia fines del siglo XIX y principios del XX la Ciudad de México presentaba una variedad considerable de actividades y distracciones, públicas y privadas, capaces de ocupar las horas de ocio, tanto diurnas como nocturnas, de sus habitantes. La asistencia a los bailes y a las funciones de teatro, al circo, a los toros o a los gallos, formaba parte de una cotidianidad.

Sin embargo la diferencia de clases sociales era muy notoria en las representaciones teatrales; así como los personajes de esa época que pertenecían a la clase media y alta gozaban de las representaciones europeas como: La Zarzuela, Opera, Opereta, entre otros. La clase baja gozaba de pseudo teatros y carpas donde el público se sentaba en jacalones y una parte del escenario era de cartón; en las cuales se representaba la comicidad de la clase baja y alta. Donde surgieron artistas reconocidos como: Tintan, Resortes, Cantinflas, Joaquín Pardavé, Agustín Lara, Alfonso Esparza, Tata Nacho, Manuel Medel, entre otros, también estos actores de teatro al generar bastante simpatía con el público llegaron a la pantalla grande dejando siempre en pie su actuación en sátira de los temas políticos y económicos del país.


Se considera a “Goyo Dante” como el fundador del teatro de masas. En las carpas, cuyo principal público eran obreros y empleados, se trataban temas de política, expresados por personajes cotidianos como: El borracho, el vago e interacciones entre picaros que ponían en ridículo al catrín de la clase alta. En estos, el público tenía la oportunidad de interactuar con los actores y conocerlos.

Dentro del teatro para obreros, existía el llamado teatro frívolo, el cual pertenecía al “sexo fuerte” y a las prostitutas, se presentaban obras eróticas y frívolas, se cree que en este se comenzó a utilizar el conocido albur que caracterizaría después al género chico mexicano, estas se presentaban a todas horas. Estos teatros significaban un lugar de desahogo para muchas personas, tanto para obreros como burgueses, lleno de disparates y diálogos improvisados.

El teatro se vio tan masificado que incluso se incluían anuncios en las obras, lo cual demuestra que el teatro no solo culturalmente fue explotado, sino comercialmente jugaba un papel muy importante.



A pesar de la popularidad del teatro frívolo, hubo varios intentos por mejorar la calidad del teatro mexicano, con este objetivo se formó la Sociedad de Autores Mexicanos; pretendía igualmente proteger los derechos de autor del plagio de compañías extranjeras y la invasión del género chico.




Las obras costumbristas por otro lado, basada en la zarzuela española, se veía protagonizada por los tipos sociales más representativos mexicanos como lo son: el charro, el aguador, la china poblana, el lépero y el pelado. 


Los autores criticaban el sistema que había en aquel entonces, la desigualdad, la corrupción y la injusticia eran objeto de parodias y sátiras. Aunque las obras costumbristas reflejaban la preocupación de la clase media por su situación social, se seguía proyectando la imagen de la clase 
media que daba el gobierno; donde se les veía como el sostén de las instituciones gubernamentales.






http://aleph.academica.mx/jspui/bitstream/56789/24974/1/33-129-1983-0130.pdf  Teatro popular y sociedad durante el Porfiriato. Susan E. Bryan. El colegio de México.


https://www.google.com.mx/searchq=carpa+teatro+mexicano&safe=off&espv=2&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwjH8pLtzd3QAhVFy2MKHblyA68Q_AUICCgB&biw=1920&bih=901



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